Si lees «tratamiento: aceite» en la documentación de una esmeralda, no es una mala noticia. Es la situación de la mayoría de las esmeraldas naturales del mercado. Lo importante es que el tratamiento se conozca, se declare y se tenga en cuenta al cuidar la joya.
Por qué se trata una esmeralda
La esmeralda crece en condiciones geológicas exigentes y casi siempre presenta fisuras finas que llegan a la superficie. Cuando la luz encuentra el aire dentro de esas fisuras, estas se ven más. Rellenarlas con una sustancia incolora, de índice de refracción cercano al de la gema, las hace menos visibles y mejora la lectura del color.
Aceite o resina: no es lo mismo
- Aceites: el tratamiento tradicional. El aceite de cedro es el ejemplo más conocido. No es permanente y puede perderse con el tiempo o con una limpieza inadecuada.
- Resinas: rellenos sintéticos, más estables en general. Algunos se endurecen dentro de la fisura.
Ambos son prácticas reconocidas. Lo que cambia es el cuidado que requiere la pieza y la información que debe recibir quien la compra. Un relleno coloreado, que tiñe la piedra, es otra cosa y siempre debe declararse como tal.
Cómo se expresa el grado de tratamiento
Los laboratorios gemológicos suelen describir la cantidad de relleno con una escala de pocos niveles, que va de «ninguno» o «insignificante» a «significativo». A igualdad de color y tamaño, una esmeralda con menos relleno es más escasa. Las esmeraldas sin ningún tratamiento existen, pero son poco frecuentes.
¿Y la «gota de aceite»?
Aunque se parezcan, no es un tratamiento. En Colombia se llama «gota de aceite» a un efecto óptico poco común: la luz se mueve dentro de la piedra con un aspecto suave y aterciopelado, como una gota de aceite en el agua. Se debe a rasgos internos del crecimiento del cristal. Una esmeralda puede mostrar ese efecto y, aun así, estar tratada o no. Lo explicamos a fondo en Esmeralda gota de aceite: qué es y cómo reconocerla.
Qué debe decir la documentación de tu joya
- Si la esmeralda tiene tratamiento y de qué tipo, cuando se conozca.
- El origen declarado de la piedra.
- Una descripción de la esmeralda y del metal de la montura.
- Si existe, la referencia del informe de laboratorio independiente.
El Certificado de autenticidad Raíces Muzo incluye el tratamiento declarado de cada pieza. Si quieres que un laboratorio gemológico independiente lo evalúe, lo gestionamos bajo solicitud.
Cómo cuidar una esmeralda tratada
El calor, el vapor, el ultrasonido y los solventes pueden extraer el aceite de las fisuras y hacerlas visibles de nuevo. Con agua tibia, un jabón suave y un cepillo blando la esmeralda se mantiene bien durante años. Te lo contamos paso a paso en cómo limpiar y cuidar joyas con esmeraldas.
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